La Villete, Paris.
Esta fotografía tiene simplemente la curiosidad del entorno
que es una exposición en los alrededores de Paris. El encuadre permite fantasear
con la posibilidad de que fuera una imagen tomada fuera de la nave.
Fue un reportaje
para la revista Playboy España.
Nessie, Inverness.
Este reportaje, fue un encargo de la revista GEO y el tema principal era el whisky.
El fotógrafo, aficionado por naturaleza al zumo de naranja, por motivos profesionales
hizo su primera experiencia en el avión apostado en Barajas antes de despegar.
El redactor, un experto en su campo, conocía los pormenores de lo que iba a escribir
y así lo hizo. Se iba a cubrir una bodega muy conocida en la ciudad de Glasgow
y el resto del reportaje se desarrollaría en las Higlands, cerca de Inverness
en Rothes y alrededor del Speyside, de donde toman el agua las destilerias emblemáticas
de whisky de una sola malta. Para cubrir fotográficamente el reportaje fueron
necesarios varios días. Un domingo de otoño el fotógrafo se apostó en el lago
Ness con sus enormes objetivos y finalmente terminó obteniendo la foto que se
puede ver. Con el reportaje completo, en la redacción de Madrid, sugirió la posibilidad
de abrir el reportaje con esta foto, opinión que no tuvo buena acogida en principio,
pero que finalmente y con mucha sorpresa e ilusión, vió publicada abriendo y
a doble página. Eso si, con la aclaración necesaria.
Berlín.
Al finalizar una de las últimas actuaciones de Miles Davis alguien anunció por
megafonía que estaba por caer el muro de Berlín. Pasados los primeros minutos
de sorpresa el fotógrafo decidió salir con urgencia para obtener su reportaje
ya que disponía de 48hs hasta que quitaran parte del muro del emblemático Checkpoint
Charlie (Berlín). Sin posibilidades de obtener una plaza en ningún vuelo se dispuso
a salvar los 1900kmts en una carrera contrareloj. Su acompañante dominaba los
idiomas necesarios para seguir las noticias y calcular el poder llegar a tiempo.
En la primera frontera en Karlsruhe se encontraron con 200kms de caravana de
Trabant dispuestos a ser los primeros en disfrutar de la recuperada libertad.
La foto fue tomada a la madrugada y en ella se aprecia como un soldado de la
Alemania federal reparte té y flores a los que iban llegando. Finalmente llegaron
a Berlín en el momento exacto en que se retiraba un trozo importante del muro.
La situación era tan fotográfica que a pesar de los tres cuerpos que portaba,
parecían insuficientes para captar todo lo que allí estaba ocurriendo.
Jazz -Magritte.
Esta fotografía fue un encargo del director del Festival de Jazz de Vitoria-Gazteiz,
Iñaki Añua, el ofrecimiento tenía una carga considerable, ya que los carteles
basados en fotografía anteriores, habían sido realizados por el prestigioso fotógrafo
Alberto Schommer, colaborador de importantes medios y fotógrafo de la casa Real.
La realización de la foto pasó por varias etapas. La primera, considerar los
tópicos del mundo del jazz y evitarlos. Por otra parte que fuera lo suficientemente
representativa para captar la atención.
En este caso la preparación comenzó con hacerse con un saxo alto y la obra completa
de Charlie Parker. A pesar de tener un esbozo de idea, no era lo suficientemente
sólida ni atractiva para avanzar con ella. Cuando faltaban dos horas para que
recogieran el instrumento, tuvo una súbita inspiración en su principal inspirador
y motivo por el cual se dedicó a esta profesión. René Magritte, el pintor belga.
Su pintura Golconde fue la clave.
Colgó el saxo de un hilo de pesca, lo fotografió desde diferentes ángulos haciendolo
girar.
Lo siguiente fue fotocopiar los diferentes ángulos a tres tamaños.
La localización de un sitio en Madrid con sabor a centro Vitoriano lo llevó a
la calle de Segovia a la escalera del Café del Nuncio . El modelo fue contactado
en la puerta del Sol con las explicaciones pertinentes, un estudiante liberiano
de paso a París donde iba a estudiar.
El atrezzo consistió en una partitura (verdadera) de Bill Evans y un paraguas
que al ser un modelo corpulento fue necesario conseguir uno del de los usados
en Euskadi, que son mas grandes. La idea era representar a uno de estos modernos
jazzmen tipo Winton Marsalis con ese look de estudiante aplicado, en un lugar
indeterminado de Vitoria y protegiéndose de una lluvia de saxofones. Obtener
la secuencia adecuada fue un trabajo arduo, había que conseguir una lluvia lo
suficientemente aleatoria pero sin llegar a ser desordenada para que la atención
no se desviara del objetivo: vender el festival.
La fotomecánica fue hecha manualmente en Bilbao y sin Macintosh!
.
|